1) Profundidad de la pieza
Clase I. Cuando la corona del tercer molar, se encuentra por encima (en la mandíbula) o por abajo (en el maxilar) de una línea imaginaria que pasa por el cuello anatómico del segundo molar.
Clase II. Cuando la corona del tercer molar se ubica por debajo (en la mandíbula) o por arriba (en el maxilar) de la línea cervical del segundo molar.
Clase III. Posición invertida como resultado de procesos patológicos.
2) Dirección del tercer molar
- Vertical
- Horizontal
- Mesioangular
- Distoangular
- Vestibuloangular
- Linguoangular
- Invertida
3) Número, dirección y forma de las raíces
Fusionadas
Curvas/convergentes
Divergentes
Unirradiculares
Birradiculares
Trirradiculares
4) Relación con el conducto dentario inferior
Los terceros molares inferiores retenidos muchas veces tienen raíces que están superpuestas sobre el conducto dentario inferior en las radiografías. Aunque el conducto suele estar en la cara vestibular del diente, sigue estando en la proximidad de las raíces. Por tanto, una de las secuelas potenciales de la extracción de los terceros molares retenidos es la lesión del nervio dentario inferior. Esto suele dar lugar a alguna alteración de la sensibilidad (parestesia o anestesia) del labio inferior y del mentón del lado afectado.
Aunque esta alteración de la sensibilidad suele ser breve (solo dura pocos días), también puede durar semanas o meses y en raras ocasiones se hace permanente. La duración depende del grado de lesión nerviosa. Si los ápices del diente parecen estar cerca del conducto dentario inferior en la radiografía, el cirujano debe tener especial cuidado en evitar la lesión del nervio, lo que aumenta enormemente la dificultad del procedimiento. Disponer de la TCHC (Tomografía Computarizad de Haz Cónico) hace que la valoración preoperatoria de la relación entre la raíz y el conducto sea más fácil de observar, lo que ayudará a guiar las decisiones quirúrgicas.
5) Segundo molar, Seno maxilar, fosa pterigomaxilar, patologías o lesiones y rama mandibula.