Nervio trigémino
Desde el punto de vista práctico, para la anestesia odontológica y para cirugía oral, es de suma importancia tener en claro y dominar las ramas y las terminales del nervio trigémino.
El nervio trigémino -quinto par craneal- es mixto ya que tiene dos raíces:
1) una delgada, con función motora, que se incorpora en su totalidad al nervio maxilar inferior, y
2) la otra gruesa, con función sentitiva, que después de formar el ganglio de Gasser se subdivide en tres ramas, dando oriegen a: 1) los nervios oftálmico, 2) maxilar superior y 3) maxilar inferior.
La raíz motora proporciona inervación básicamente a los músculos masticatorios (temporal, masetero, pterigoideo medial y pterigoideo lateral). Remarquemos que hemos precisado "básicamente" puesto que también contribuyen a la inervación motora de los músculos tensores del velo del paladar y del tímpano.
Por su lado, los filetes nerviosos provenientes de la raíz sensitiva transportarán los estímulos procedentes de casi todas las estructuras de la cavidad bucal a excepción del tercio posterior de la lengua y del paladar blando.
El nervio trigémino, como tal, nace en la cara anterior de la protuberancia y después de un trayecto intracraneal, donde recibe el nombre de plexus triangularis, da lugar al ganglio semilunar o de Gasser. El ganglio de Gasser se encuentra en un receptáculo de la fosa craneal media conocido como cavidad de Meckel, reposando encima de la cara superoanterior del peñasco del hueso temporal.
Sus ramificaciones aprovechan orificios de la base del cráneo para salir de él:
1) el nervio oftálmico gracias a la hendidura esfenoidal penetra en la órbita;
2) el nervio maxilar superior llega a la fosa pterigopalatina aprovechando el agujero redondo mayor
3) mientras que el nervio maxilar inferior se vale del agujero oval para acceder a la fosa infratemporal.
En este espacio daremos prioridad a los nervios maxilar superior y maxilar inferior ya que el nervio oftálmico recogerá los estímulos sensitivos originados en estructuras orbitarias, sinusales, nasales y frontales pero no los de la cavidad bucal. En otro momento se retomará con mucho más detalle.
1) Nervio oftálmico. Es exclusivamente sensitivo y, antes de penetrar en la fisura orbitaria, se divide en tres ramas: lagrimal, frontal, y nasociliar o nasal, que inervarán la glándula lagrimal, la piel de los párpados, región frontal y nasal, la córnea, conjuntiva, cuerpo ciliar e iris.
2) Nervio maxilar superior. Es la segunda rama del trigémino, y tiene una función exclusivamente sensitiva. Una vez llega a la fosa pterigopalatina -que es la parte más superior y posterior de la fosa pterigomaxilar- da la colateral más importante para nosotros que es el nervio esfenopalatino.
El nervio esfenopalatino irá a formar parte, con algunas de sus fibras, del ganglio esfenopalatino de Meckel. Muchos autores mencionan que en realidad son dos o tres pequeñas ramas nerviosas que unen el nervio maxilar superior con el ganglio esfenopalatino y los definen también como nervio o nervios pterigopalatinos.
El nervio maxilar superior sigue después hacia delante, accediendo a la órbita a través de la hendidura orbitaria inferior; ya en este territorio el nervio ocupa el canal infraorbitario del suelo de la órbita y pasa a denominarse nervio infraorbitario.
Nervios palatinos
Algunas colaterales del nervio esfenopalatino tienen poca importancia para nosotros en este momento y en este sencillo repaso , ya que se trata de nervios o ramas orbitarias, nervios nasales posteriores superior y medio, nervio faríngeo de Böck-, mientras que otras sí tienen interés: nervio palatino anterior, nervio palatino medio y nervio palatino posterior, así como su terminal el nervio nasopalatino.
Estos últimos van a encargarse de la inervación sensitiva de todas las estructuras que conforman el paladar aunque hay que tener en cuenta que no proporcionarán inervación para la pulpa de ningún diente del maxilar superior.
Nervios alveolares superiores
Se trata de tres -posterior, medio (que es inconstante) y anterior- colaterales del nervio maxilar superior o de su terminal el nervio infraorbitario; también se describen como nervios dentarios superiores. Forman un plexo que asegurará la inervación de la pulpa de todos los dientes del maxilar superior, de la mucosa del seno maxilar, y de las estructuras que conforman el vestíbulo del maxilar superior.
Nervio infraorbitario
Es la rama terminal del nervio maxilar superior; en su trayecto por el suelo de la órbita, donde la separación con el seno maxilar puede ser papirácea, da las colaterales antes mencionadas, y acaba exteriorizándose a través del agujero infraorbitario y distribuyéndose por las partes blandas de la región anterior de la cara a las que inerva.
3) Nervio maxilar inferior
Para algunos, el nervio mandibular es la tercera rama del trigémino; se considera un nervio mixto debido a la incorporación de la raíz motora. Rápidamente abandona la fosa craneal media por el agujero oval, y llega a la fosa infratemporal donde se relaciona con las arterias meníngeas media y menor -ramas de la arteria maxilar interna-, y con el ganglio ótico de Arnold. En esta misma situación, las estructuras del oído medio son bastante próximas, en especial la trompa de Eustaquio.
Después de un breve trayecto -2-3 mm- por la fosa infratemporal, se subdivide en dos troncos, uno anterior y predominantemente motor, otro posterior y eminentemente sensitivo. Los contenidos de estos troncos no para nuestra especialidad son iguales para los distintos autores; nosotros hemos adoptado una concepción, avalada entre otros por Carpentier y López Arranz, que lo describen así:
Tronco anterior
Nervios para los músculos temporal, masetero y pterigoideo externo; nervio bucal.
Tronco posterior
Nervios alveolar inferior, lingual, auriculotemporal; tronco común para los músculos pterigoideo interno, periestafilino externo (tensor del velo del paladar) y músculo del martillo (tensor de la membrana del tímpano).
De todos ellos, sin duda alguna, los más importantes son el nervio alveolar inferior -y sus terminales- y el nervio lingual.
Nervio alveolar inferior
El nervio alveolar inferior es también conocido con los nombres de nervio dentario inferior y nervio alveolodentario inferior. Antes de hacerse intramandibular, tiene un trayecto hacia abajo y hacia delante, transcurriendo entre la aponeurosis interpterigoidea y el músculo pterigoideo interno -medialmente- y la cara interna de la rama ascendente y el músculo pterigoideo externo -por fuera-.
Justo antes de penetrar en el agujero mandibular, emite una colateral que es el nervio milohioideo.
Durante su recorrido por dentro del conducto alveolar inferior (para algunos conducto mandibular), va acompañado por los vasos del mismo nombre.
Se acepta que el nervio mentoniano es la terminal del nervio alveolarinferior, y se separa de él a nivel de los premolares inferiores; siguiendo el conducto mentoniano, emerge al exterior a través del agujero mentoniano*.
*En
cambio, el nervio incisivo -también llamado nervio incisivo inferior-
no es admitido como una estructura bien definida de forma unánime ya que
presenta muchas anomalías morfológicas; para algunos sería más un plexo
que un nervio.
Nervio lingual
Colateral del nervio maxilar inferior, se desprende de éste en la región infratemporal y sigue una trayectoria hacia delante y hacia dentro, describiendo una amplia curva de concavidad superior. En el primer tramo transcurre al lado del músculo pterigoideo interno -paralelamente a sus fibras- estableciendo relación con el nervio alveolar inferior aunque queda siempre más medial y más anterior; cuando llega a nivel del tercer molar inferior, lo encontramos francamente adosado a la cortical interna de la mandíbula y a partir de este punto ya se hace más medial y más superficial, y entra en la región sublingual -supramilohioidea- donde "va del brazo" con el conducto de Wharton; se acaba distribuyendo por los 2/3 anteriores de la lengua.
Bibliografía:
Cosme Gay Escoda, Tratado de cirugía bucal. Tomo I, Editorial Ergon, España, 1999, pp. 168-171.