jueves, 2 de noviembre de 2017

Incisiones

Introducción

La extracción de la mayoría de los dientes erupcionados puede lograrse mediante un abordaje cerrado, pero en ocasiones esta técnica no proporciona el acceso quirúrgico adecuado. La técnica de extracción abierta o quirúrgica es el método usado cuando es necesario extraer un diente o los restos de sus raíces con seguridad. Para remodelar y suavizar el contorno óseo, por lo general se requiere un abordaje quirúrgico.
Incisión del tejido

Muchos procedimientos quirúrgicos comienzan con una incisión. El principal instrumento para realizar las incisiones es el bisturí, que está constituido por un mango reutilizable y una hoja afilada estéril y desechable.

También se dispone de bisturíes de un solo uso, con mango de plástico y hoja fija. El mango utilizado con mayor frecuencia en cirugía oral es el n.° 3. El extremo de un mango de bisturí viene preparado para insertar diversos tipos de hojas afiladas en su porción ranurada.

La hoja de bisturí más utilizada en cirugía intraoral es la del n.° 15. Esta hoja es adecuada y se emplea para hacer incisiones alrededor de los dientes y en el tejido blando. Tiene una forma similar a la del n.° 10 empleada en incisiones amplias en la piel de otras partes del cuerpo. Otras hojas que se emplean frecuentemente en cirugía intraoral son las del n.° 11 y 12. 

La hoja del n.° 11 tiene un extremo afilado que se utiliza principalmente para hacer pequeñas incisiones punzantes, como penetrar en un absceso.  

La hoja n.° 12 en gancho es útil en procedimientos mucogingivales en los que las incisiones se realizan por detrás de los dientes o en la zona de la tuberosidad del maxilar. Comúnmente usada para la cirugía periodontal o procedimientos como gingivectomías y gingivoplastías.

Cuando se emplea un bisturí para hacer una incisión, generalmente el cirujano lo sostiene como si fuera una pluma para escribir para controlar al máximo la hoja cuando se realiza la incisión. Se debe sujetar el tejido móvil con firmeza y cierta tensión, de modo que al realizar la incisión la hoja corte la mucosa y no solo tire de ella. Al incidir sobre un tejido blando depresible debe emplearse un instrumento, como un separador, para mantener tenso el tejido mientras se corta. Cuando se realiza una incisión mucoperióstica debe presionarse la hoja firmemente, de modo que se atraviesen la mucosa y el periostio con el mismo corte.

Las hojas de bisturí y los juegos de hoja y mango están diseñados para el uso con un solo paciente. Pierden el filo fácilmente cuando entran en contacto con tejidos duros, como el hueso o los dientes, e incluso tras penetraciones repetidas en tejido queratinizado. Si hacen falta varias incisiones a través del mucoperiostio hasta alcanzar el hueso, quizá sea necesario emplear una segunda hoja durante la misma intervención.

Las hojas sin filo no hacen incisiones limpias y precisas en el tejido blando, y por consiguiente deben sustituirse antes de que se vuelvan completamente romas.

Bibliografía: 

Hupp, J., Ellis, E., Tucker, M., Cirugía oral y maxilofacial contemporánea, 6ªedición, Editorial Elsevier, España, 2014, pp. 38.

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